15 feb. 2010

Turismo Mochilero en Uruguay(como identificar a un Canadiense)


Ayer conversaba con alguien vinculado al turismo acá en Uruguay y me comentaba la cantidad de nuevos albergues y hostales que han abierto y lo bien que les va. Eso se debe mas que nada, al aumento de la cantidad de mochileros o viajeros independientes. Los balnearios del sudeste, estiran su temporada estival hasta abril al recibir a este publico. Mayoritariamente Europeos y Americanos del norte. Si se cruzan con algún viajero Canadiense, se van a dar cuenta pues tendrá su bandera "rojiblanca" en alguna parte de su indumentaria. Hay quienes dicen que es para diferenciarse de otra nacionalidad, otros que es por orgullo que los Canadienses sienten de su patria. Entiendo lo que se siente porque durante mis viajes, la mayoría de las veces me escuchaban hablar y me preguntaban si era del otro lado del plata....
Escribí esta expresión de deseo hace unos años y a pesar que aun falta mucho por hacer, me pareció oportuno republicarla:

Año 2008, el Uruguay se recupera de la crisis bancaria y lentamente va camino a una economía saneada. Los miles de Uruguayos que emigraron a comienzos de la década están volviendo gracias a las oportunidades de trabajo en varios sectores, especialmente el turismo. Gracias a una política basada en algunos países como Australia y Nueva Zelanda, el Uruguay apuntó al turismo de Mochileros o Viajeros independientes, los cuales llegan en gran número en los últimos meses. La temporada 2008-9 parece ser un gran suceso debido a las promociones del Uruguay como destino en varios lugares de Europa y América del Norte. Los mochileros no son los tradicionales “hippies” que no tienen “un mango”y se mueven de un lugar a otro haciendo dedo y vendiendo artesanías.
Los mochileros actuales son jóvenes de entre 20 y 100 años que tienen voluntad de ver el mundo, además de visitar y conocer pequeñas joyas como el Uruguay, donde no hay grandes bellezas naturales pero si un montón de pequeñas cosas para ver y disfrutar y además una excelente gastronomía basada principalmente en carnes rojas y vinos tintos, entro muchas otras cosas. Estos turistas tienen dinero, tarjetas de crédito, teléfonos celulares y computadores portables y vienen al Uruguay atraídos no solo por las atracciones y la buena infraestructura que de a poco se crea, sino también por la sensación de seguridad e informalidad que caracteriza al Uruguay de hoy, la simpleza y amabilidad de su gente. Pululan los nuevos hostales y ciudades y pueblos y todo se transforma en atracción turística, lugares y cosas que han sido ignorados por los locales durante años, ahora están siendo mantenidos y optimizados para ser visitados. Lagos y Ríos se usan para canotaje, surf a vela, navegación, y muchas actividades más, incluida la natación debido a la gran campaña del gobierno por mantener los recursos de agua dulces libres de aguas servidas y polución. Una política de varios años que comienza a dar sus frutos. Las áreas serranas tienen ya sus senderos bien señalizados, y varias compañías ofrecen tours guiados desde uno a varios días, pasando por tierras particulares (estancias), con la debida autorización de los dueños y con el cuidado de mantenerse en las trillas, no azuzar a los animales, dejar solo huellas y tomar solo fotos... En el parque Nacional de Centurión en el este de Cerro Largo existe una excelente infraestructura de caminatas, así como un bonito hostal que ha sido diseñado por arquitectos locales para tener poco impacto en el ambiente, siendo usada exclusivamente la energía solar. Tiene capacidad para 30 personas y normalmente hay que reservar con 6 meses de antelación. Este Parque fue creado luego de un gran debate en el 2003, donde había un proyecto para la construcción de una represa hidroeléctrica, que significaría inundar gran parte de esta área. Debido al lobby de varios grupos ecologistas y la visión de futuro de las autoridades del departamento, además de la carencia de una reserva de fauna y flora de éste tipo en todo el Uruguay, se creó expropiando varios miles de hectáreas y existe un proyecto para ampliarlo aún más. El turismo de mochilero es un turismo de bajo impacto, gente que conoce las reglas y viene a disfrutar de los paisajes de conocer lugares y gente y no crea ningún tipo de contaminación. Los precios son razonables y la calidad y calidez de los uruguayos se hace notar. La propaganda boca a boca ha sido la mayor promoción para los visitantes, sus amigos han venido y la han pasado bien, así que ellos también quieren venir y disfrutarlo. “Viva Uruguay” es la compañía pionera de servicios de transporte en bus, tiene varios itinerarios diseñados para conocer el país, desde solo el litoral sur hasta Bella Unión. Son buses manejados por chóferes-guías, los cuales en su mayoría son emigrantes que han vuelto, y generalmente hablan Ingles. Según las últimas estadísticas, uno de los motivos por los cuales la gente viene al país, es para tener un contacto con la cultura de habla hispana, y generalmente no vienen solo al Uruguay, sino que lo combinan con una visita Brasil, Argentina, Chile, etc., aprovechando la estabilidad política y económica de toda América Latina. El promedio de estadía en Uruguay es de 10 días y los destinos más populares son el Sur y Oeste, litoral del Río Uruguay, pero poco a poco llega gente interesada en los lugares menos conocidos y cada pueblo, cada ciudad van poco a poco adquiriendo interés y mejorando su infraestructura para recibir a los visitantes. El itinerario “Noreste Expreso” se convierte poco a poco en un éxito, levanta a los pasajeros sus respectivos alojamientos en Montevideo y sale por Ruta 8 hacia Minas, Haciendo la primera parada en un tambo turístico enseguida de Pando, donde se suben un par de Suizos que se habían quedado allí el día anterior, para vivir un día en un tambo Uruguayo. Luego de un suculento desayuno, sigue el camino hacia Minas, donde para en la ciudad, para dejar algunos pasajeros que han reservado un paseo en Mountain Bike por la sierra. El guía les recuerda por el altoparlante que siempre que se bajen en algún lugar, deben hacer la reserva inmediatamente para el próximo ómnibus, solo tiene que ir a un internet café o llamar al numero 0800 de la empresa y reservar y anotar el numero de confirmación y estar a la hora señalada en el lugar combinado para levantarlos. Eso le da a los viajeros tiempo para poder ver cosas en un lugar determinado, sin el estrés de un itinerario, y permitiéndoles realmente estar de vacaciones y conocer cuanto quieran y al ritmo que lo deseen. El almuerzo es en Treinta y Tres y ahí se bajan varios que van a hacer una travesía en canoa por el Río Olimar, y también se suma algunos que vienen de dicha travesía, asombrados de la belleza del Río, de lo lindo que es pasar la noche en el medio del monte, y con un CD de los Olimareños en la mano. Son españoles, piensan volver solo para el festival del Olimar, el año que viene. Mas adelante la parada es en la Quebrada de los Cuervos, para eso el ómnibus se desvía por un camino secundario y para en el Hostal que esta enfrente a la reserva, deteniéndose también en los lugares donde hay mejor vista para que los visitantes puedan sacar fotos. Continúa el viaje por el camino secundario, hacia Melo donde se cruza con 4 cicloturistas que vienen en dirección opuesta, hacia la quebrada. Antes de llegar a Melo, el bus se desvía hacia la Posta del Chuy y el guía explica que es el primer “peaje” y que fue concedido a dos hermanos vascos, etc. Destino final por el día de hoy, Melo, en la cual se quedan dos Licenciadas en Literatura colombianas que hicieron su tesis sobre Juana de América y querían conocer la ciudad natal de la poetiza, además un grupo de franceses que ya saben que el fin de semana es movido y quieren salir a agitar en la noche. Los hoteles de la ciudad, están a full y hay varias posadas en construcción. La tendencia de los alojamientos es desde habitaciones dobles a cuádruples, con baños compartidos, así como también cocina con todas las comodidades, horno, microondas, ollas, sartenes, cubiertos, platos, vasos. Solo hay que usar y limpiar todo al final. Se apela al sentido común y generalmente funciona. Por supuesto hay una persona que hace el mantenimiento de los baños, cambia las toallas de piso en las duchas, los repasadores, repone papel higiénico, etc. Los supermercados de la ciudad, venden un kit para tomar mate, que es otra de las atracciones del país, y es común ver a los visitantes disfrutando de un amargo por la plaza temprano en la mañana. Al día siguiente camino a Rivera, pasando por centurión y Minas de Corrales, donde hay gente que se queda para intentar encontrar alguna pepita de oro que les financie parte del viaje. El turismo de mochileros le ha hecho bien al Uruguay y parece que se mantendrá por varios años. De a poco los uruguayos se han vuelto concientes de la belleza de su país y de la calidad de su gente y trabajan duro para cuidar el ambiente en el que viven, no solo por el turismo, sino también por su propia calidad de vida. Atrás quedo el país de la mala onda y las caras largas, donde todo el mundo emigraba, afortunadamente mucha gente esta volviendo, “con otra cabeza” después de haber vivido algunos años en sociedades multiculturales y diversas racialmente, y hasta está empezando una corriente migratoria hacia el país, la cual ha sido muy bien planeada por el departamento de migraciones, basándose en experiencia de otros países que han tenido un flujo similar en años anteriores. Afortunadamente el Uruguay está ofreciendo buena calidad de vida a sus habitantes y la tendencia es que mejore más aún, luego de varios años de crisis, la mentalidad de la gente poco a poco ha evolucionado y ya no se piensa en trabajar en política, para acomodarse, sino para hacer un bien a la comunidad, y con los diferentes planes de retiro voluntario el estado ha achicado sensiblemente su presupuesto, lográndose así un crecimiento en el sector privado, especialmente en el área de la producción. El mundo cambia todos los días, y lo que hoy es inconcebible, y hasta inmoral, mañana puede una cosa común y socialmente aceptada, y para eso se necesita una mentalidad abierta, a la cual los uruguayos poco a poco se han ido adaptando. Esto puede ser una utopía, pero me desperté con la idea y decidí como siempre escribir.
Christchurch, Nueva Zelanda 15 de febrero de 2003.

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