26 oct. 2010

Virtud y La heladera del inmigrante

Virtud

Desde hace un tiempo, y por las vueltas de la vida me he dedicado a mejorar mis habilidades culinarias, que por cierto son bastante básicas. Durante mi vida adulta, la mayoría de mis trabajos fueron en hoteles, donde siempre tenia una de mis comidas(generalmente buena) incluida durante el turno. Por esa misma razón, casi siempre tuve el privilegio de compartir casa con gente que cocinaba mejor que yo, entonces desarrolle mis habilidades de lava platos y deje la cocinada de lado. Ultimamente me ha tocado cocinar mas y reconozco que tengo mucho para mejorar.
Anthony Bourdain en su libro Medium Raw expresa espectacularmente conceptos sobre la virtud de saber cocinar con los que me identifico 100%. Afirma que, no hay ninguna duda que es mejor cocinar en casa y comer en familia tan a menudo como sea posible. Siempre es más barato, más saludable que comer afuera y demostrablemente mejor para la sociedad (hay una relación directa, inversa entre la frecuencia de las comidas en familia y los problemas sociales .....)
Bourdain quiere divulgar el saber cocinar como un imperativo moral. Tener conocimientos básicos de cocina es una virtud. Todo adolescente/joven debería aprender a preparar su propia comida como habilidad fundamental ( igual que aprender a manejarse con el dinero, por ejemplo). Al menos una serie de técnicas y platos básicos para poder cocinar para el/ella y dos o tres personas mas.


La Heladera del Inmigrante

Nuestros hábitos alimentarios son netamente culturales. El sabor de la comida, un grupo reducido de platos/recetas, mantiene unidas no solo a familias, sino a comunidades enteras. El conjunto de reglas a las que llamamos "cocina" de un lugar, país, región son un bagaje estable y resistente al cambio. Por eso segun Michael Pollan en su libro The omnivore's dilemma: "la heladera del inmigrante es el último lugar para buscar señales de asimilación cultural".
En el caso de norteamerica ha primado una cultura de comida industrializada y barata que truncó la idea de una posible cocina nacional y hoy provoca serios y masivos problemas de obesidad y diabetes.
No todos los inmigrantes logran mantener esa tradición, (muchos ni siquiera la traen) y rápidamente entran en la "maquina" del fast food and take out, dejando de lado los hábitos de cocinar y comer en casa, en la mesa como una familia.
Con esta entrada analizo, documento y me hago el planteo de querer mantener la tradición comer comida casera, en familia e inculcarle el habito a mis hijos para que ellos continúen la tradición si así lo desean. Que cuando dejen el hogar tengan una mínima idea de como preparar alguna comidas básicas para poder defenderse y "lucirse" con sus amigos. 
Yo crecí en una familia que almorzaba junta todos los días, pero los tiempos han cambiado, por lo que es conveniente identificar y atesorar esos momentos del día, quizá la cena, o durante los fines de semana donde se pueda comer en familia. Sin fundamentalismos, tratar de comer variado, fresco y sano, sin privarse de los placeres de comer afuera de cuando en cuando. Solo el tiempo lo dirá si lo logro.

Este post esta inspirado por dos libros que he leído ultimamente y recomiendo a quienes tengan un lado "foodie": Medium Raw de Anthony Bourdain y The omnivore's dilemma de Michael Pollan.

12 comentarios:

Guillermo dijo...

Me gustó tu nota uruguayo! Voy a tener esos libros en cuenta... Gracias!

(ya la pegaste con la recomendación de una película hace tiempo atrás, así que todavía tenés crédito! ;) )

ChivCan dijo...

jeje! gracias por pasar!

ElGranj dijo...

Hmmmm ... interesante. Como tu (vos), en mi casa natal cocinan muy bien, por lo cual me fui por la rama de limpieza.

Si abres mi nevera (heladera), no se vera comida industrial sino frutas y unos que otro embutido.

El único vestigio de mi cultura que si existe y esta fielmente es 'Harina Pan', pero este ultimo no pertenece a la heladera.

Saludos.

ChivCan dijo...

Entonces La nevera y la alacena del inmigrante. Supongo a que te referis al pan, nosotros tambien comemos mucho pan, inclusive en las comidas. Si no hay pan en la mesa, parece que falta algo.Saludos.

espaciotoronto.com dijo...

Michael Pollan es excelente yo leí in defense of food y food rules, también varios articulos, pero tengo pendiente el del omnivoro's dilemma, y anotaré el que recomiendas de foodie.

No tengo ganas de subirme en el tren del fast food norteaméricano, es tan cierto los tantos beneficios que tiene algo que parece tan trivial como comer en familia.

ChivCan dijo...

Sobre Bourdain, quiza convenga empezar con Kitchen Confidential, que es el libro que lo catapultó y seguir con medium Raw. Gracias por comentar Carola. Saludos.

Fede dijo...

Muy buen post!

Saludos,
Fede

Acosta dijo...

Tamo' en la misma. Te agrego que cosas que en Uruguay ya uno compraba por comodidad acá hay que hacerlas, lo que ha hecho profundizar lo casero de la comida en familia.

Por ejemplo mi señora hace la masa de las empanadas acá y en Uruguay la comprábamos hecha.

Saludos.

nancy dijo...

Comparto plenamente... es mucho mas sano lo casero. Incluso si uno no puede almorzar en su casa a diario llevarse su lunchera al trabajo. así lo hacemos en casa todo los días.
muy lindo ek post.

Rosana dijo...

Sin duda más sano, pero cocinar implica tiempo y tranquilidad para hacerlo...cosas que no son fáciles de lograr con un bebé prendido a la falda, en esos casos, los sandwiches (caseros, claro) salvan la vida.

Val Giussi dijo...

Bueno Dieguito, yo tengo el lado foodie bastante desarrollado, he dando en este pais, donde la comida preparada no es recomendable, ni cerca de saludable y donde, aunque si tienen una tradicion culinaria que no es fast-food, es igual bastante espantosa, y mas vale comer en la cadena italiana que en casi ningun pub... casi.
Asi que mi heladera es un MONUMENTO a la heladera del inmigrante, sobre todoe el freezer, donde se pueden encontrar milanesas de carne y pollo, tortilla de papas, torta de jamnon y queso, pascualina, lasagnas y otras delicias a las que nos acostumbraron nuestras madres y abuelas. Y ni te cuento ahora que empzo el frio, tengo un stock de porotos y lentejas prontos para saltar a la olla :)

Por otro lado debo decir que mi marido, se ha dedicado, como vos en tu juventud, a desarrollar sus cualidades de lavado :)

ChivCan dijo...

Hola Val! La sangre italiana no falla. Gracias por comentar.